El Dios de las Pequeñas Cosas / Arundhati Roy
octubre 10, 2012

No importaba que la historia ya hubiese empezado, porque hacía tiempo que el Kathakali había descubierto que el secreto de las Grandes Historias es que no tienen secretos. Las Grandes Historias son aquellas que ya se han oído y se quiere oír otra vez. Aquellas a las que se puede entrar por cualquier puerta y habitar en ellas cómodamente. No engañan con emociones o finales falsos. No sorprenden con imprevistos. Son tan conocidas como la casa en la que se vive. O el olor de la piel del ser amado. Sabemos cómo acaban y, sin embargo, las escuchamos como si no lo supiéramos. Del mismo modo que, aun sabiendo que un día moriremos, vivimos como si fuéramos inmortales. En las Grandes Historias sabemos quién vive, quién muere, quién encuentra el amor y quién no. Y, aun así, queremos volver a saberlo.

Ahí radica su misterio y su magia.

Párrafo rescatado por José Martínez Arnaud.
El Dios de las Pequeñas Cosas / Arundhati Roy /1997
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Shalimar el payaso / Salman Rushdie
noviembre 13, 2008

“Esa es la naturaleza del poder — le decía mientras ella se deslizaba hacia el sueño—, y esas son las preguntas que hace. El hombre que penetra en sus estancias puede darse por contento si sale con vida. Por cierto, la respuesta a la cuestión de poder —añadió como si se le ocurriera entonces— es esta: no entres en ese laberinto como suplicante. Ve allí con carne y una espada. Da al primer guardián la carne que ansía, porque siempre está hambriento, y córtale la cabeza mientras come: ¡pof! Luego ofrécele la cabeza cortada al guardián de la sala siguiente, y cuando empiece a devorarla, decapítalo también. ¡Baf! Et ainsi de suite. Sin embargo, cuando el hombre de poder acceda a concederte lo que pidas, no debrás cortarle la cabeza. ¡No lo hagas! La decapitación de gobernantes es una medida extrema, que casi nunca es necesaria y jamás se recomienda. Sienta un mal precedente. En cambio, no pidas solo lo que quieres sino también un saco de carne. Con esa carne fresca llevarás a los hombres-pájaro a su perdición. ¡Fuera cabezas! ¡Snik, snak! Chop, chop, hasta que estés libre. La libertad no es un té de las cinco, India. La libertad es una guerra”.

Shalimar el payaso/Shalimar the clown/Salman Rushdie 2005