El retrato de Dorian Gray / Oscar Wilde

Pero hasta el hombre más decidido de nosotros se teme a sí mismo. La mutilación del salvaje tiene su trágica supervivencia en la propia renunciación que inmola nuestras vidas. Y somos castigados por esta renunciación. Cada impulso que nos esforzamos por estrangular, germina en el alma y nos envenena. El cuerpo peca una vez y acaba con su pecado, pues la acción es una especie de purificación. Nada queda entonces si no es el recuerdo de un placer o la voluptuosidad de un arrepentimiento. El único modo de salvarse de la tentación es ceder a ella. Resiste y tu alma enfermará ansiando las cosas que ella misma se ha vedado, anhelando lo que sus leyes han hecho ilícito y monstruoso.

Párrafo rescatado por Norma Herrera.

El retrato de Dorian Gray / Oscar Wilde / 1890


Una respuesta

  1. Me encantó ..es simplemente maravilloso! Oscar conocía mejor que nadie, el dolor y el placer de dejarse caer en las redes del pecado ..no importándole lo que hubiese que pagar por un momento de placer …todo sufrimiento es válido si es por causa de una entrega total .

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