Canto de mí mismo / Walt Whitman

Síéntate un instante, hijo mío,
aquí tienes bizcochos para comer y leche para beber,
Pero apenas duermas y te pongas ropa fresca, te daré
un beso de despedida y te abriré la puerta para
que partas.
Demasiado tiempo has tenido sueños despreciables,
Ahora aparto las lagañas de tus ojos,
Debes habituarte al resplandor de la luz y de cada
momento de tu vida.
Mucho tiempo has chapoteado tímidamente por la
orilla aferrándote a una tabla,
Ahora quiero que seas un nadador audaz,
Que te arrojes en medio del mar, que emerjas otra vez,
me hagas señas, grites y rías mientras el agua cae
de tus cabellos.

Canto de mí mismo / Walt Whitman / 1860

Párrafo rescatado por Altaluz Alavez Espejel.


There are no comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: